“Creo que la labor de Cáritas en Ceuta debe ser más conocida”

EL FARO DE CEUTA

INICIO

María del Mar Manuz nueva Directora de Cáritas Diocesana para Cádiz y Ceuta. Foto: Faro de Ceuta.

María del Mar Manuz, nueva Directora de Cáritas Diocesana para Cádiz y Ceuta. Foto: Faro de Ceuta.

La recién elegida directora de Cáritas Cádiz y Ceuta alerta de una “cronificación de la pobreza”, pues las familias acuden a la organización “con más urgencia”.

Hace pocas semanas María del Mar Manuz fue nombrada directora diocesana de Cáritas Cádiz y Ceuta. En una entrevista concedida a El Faro explica cuáles son sus objetivos en esta nueva etapa que inicia y promete una pronta visita a nuestra ciudad.

–Ante todo felicitarle por su nombramiento, ¿cómo se siente al estar al frente de una de las organizaciones solidarias más importantes del país?

–Muchas gracias. No crea que es fácil expresar la mezcla de sentimientos que pasan por la cabeza y el corazón… Me gusta mucho usar un fragmento de una reciente instrucción pastoral que se llama ‘Iglesia, servidora de los pobres’. En ella, los obispos españoles se refieren a las personas que participamos en este servicio diciendo: la acción social en la Iglesia no es labor de personas inmunes al cansancio y a la fatiga, sino de personas normales, frágiles, que también necesitan de cuidado y acompañamiento. Han de prestarse mutuamente asistencia y ayuda para cumplir la noble tarea en que están comprometidos. En servir a los demás ponen su alegría. Así me siento.

–La situación de crisis económica ha hecho más visible la labor de las oenegés en ayuda a los afectados. ¿Cómo lo está abordando Cáritas de Cádiz y Ceuta?

–Antes que nada, permítame aprovechar la ocasión de esta entrevista para hacer una matización importante. En Cáritas no nos sentimos identificados con el término ONG porque, aunque debamos canalizar parte de nuestra labor social bajo esta forma, Cáritas es la Iglesia, y esta naturaleza explica y anima toda nuestra trayectoria pasada, presente y futura.

Volviendo a su pregunta, después de estos últimos años de crisis, en los que como Ud. bien dice se ha hecho más visible el trabajo de Cáritas, nos hallamos ahora en un contexto de postcrisis, en el que un cierto movimiento de la economía está relegando a un tercer o cuarto plano el problema de muchas familias a las que este alivio económico no llega.

En Cádiz, durante el pasado año observamos que parece haberse estabilizado al fin la tendencia creciente en el número de personas que acuden a Cáritas buscando ayuda. En Ceuta, el número de familias atendidas en el año 2015 ha subido ligeramente, pero es un aumento muy débil ya. Ahora bien, el hecho importante es que estas familias no sólo no disminuyen, sino que acuden con más frecuencia, con más urgencia, con más precariedad, lo que delata una peligrosa cronificación de la pobreza, que no se va, que persiste, que es cada vez más intensa para estas familias que no pueden salir de la crisis.

Paradójicamente, cuanto más profunda se vuelve la situación de necesidad en estas familias, el contexto del país va haciendo que la conciencia de este grave problema se vaya aletargando. Las ayudas públicas, por ejemplo, han disminuido. Por lo general, percibimos que los medios de comunicación ya no conceden el mismo protagonismo al drama del empobrecimiento de nuestra población, entre la que hay muchos menores y personas enfermas.

Esperamos, sin embargo, que la sociedad civil siga respondiendo con la misma dignidad, a través de la solidaridad demostrada en estos años, en los que ha aumentado el número de personas voluntarias. Es urgente que las Administraciones públicas asuman su responsabilidad principal en la promoción de las personas y en la realización de los valores superiores de nuestra sociedad, pero esto, que nunca hay que dejar de exigir, no implica que a título individual ya esté todo hecho, al menos no para un cristiano.

–Ceuta es una de las ciudades españolas que más tasa de paro tiene, ¿piensa que se debería abordar un plan específico para la ciudad?

–En el Estudio de la realidad que Cáritas Diocesana de Cádiz y Ceuta presentó el año pasado, elaborado en colaboración con el Equipo de Estudios de Cáritas Española y con Cáritas de Asidonia-Jerez, se indica que el grado de analfabetismo en Ceuta es muy superior al existente en España. Por otra parte, existe un porcentaje menor de personas con estudios de educación secundaria y superior. Este índice mayor de pobreza formativa es clave, igual que el hecho de que la tasa de actividad económica sea menor que en el resto de España.

Por tanto, los mimbres con los que tenemos que trabajar en Ceuta son condiciones peores: más hogares con todos los miembros en paro, un riesgo superior de pobreza y exclusión severa.

En cuanto al Plan específico a que se refiere, he de decirle que nuestra Institución es modesta en sus medios, a pesar del valioso capital humano y ético que aporta con sus voluntarios. No es competencia nuestra acabar con la pobreza, Cáritas no tiene una varita mágica, ni mucho menos el protagonismo. No obstante, dentro de nuestro trabajo de servicio podemos enfocar más aún la acción en la dirección marcada por nuestra última Asamblea diocesana, fundamentalmente concentrándonos en el ámbito formativo y en la mejora de nuestras acogidas y del seguimiento personalizado.

–¿Qué objetivos le gustaría ver cumplidos en Ceuta desde la dirección de Cáritas?

–Antes he reconocido mi necesidad de conocer la Ciudad, de profundizar en su realidad particular de pobreza y, cómo no, de acercarme a  las inquietudes de nuestros equipos de voluntarios, porque ellos son la base que hace posible nuestra labor. Tengo escucha y reflexión por delante….y luego un trabajo de maduración y proposición en equipo, no quisiera comprometer ninguna línea antes de tiempo.

Lo que sí puedo decirle es que personalmente creo que la labor de nuestra Cáritas en Ceuta debe ser más conocida y valorada. La mayoría de las personas que atendemos, por ejemplo, son musulmanas. El testimonio católico que da la Iglesia a través de Cáritas es un ejemplo. No muy lejos, los cristianos están siendo perseguidos, marginados, amenazados, apresados, secuestrados, torturados e incluso asesinados inmisericordemente.

Nuestra respuesta, desde el Amor, el respeto por la vida y la libertad, nuestra opción preferencial por los pobres de todos los tiempos, condición y lugares es ejemplo de misericordia cotidiana y el mejor testimonio de coherencia y altura humana en esta sociedad nuestra, tan poco honesta intelectual y socialmente con el  capital que representa la fe cristiana. Un objetivo cumplido para mí sería conseguir poner en valor esto,  tanto en el espacio público como en los corazones de las personas, conseguir resaltar nuestra razón de ser y de sentido en todo lo que hacemos. Por supuesto, no estoy hablando de hacer proselitismo. El proselitismo es indeseable e incompatible con la caridad, pero por miedo a caer en él no se puede caer en el extremo de silenciar nuestra identidad, porque esto sería desvirtuar nuestra Misión.

Y en el terreno más concreto de la acción social, quizás la apuesta más adecuada a la pobreza específica de Ceuta sea enfocarnos a la formación de los jóvenes, ya que una de las mayores pobrezas de Ceuta es el paro juvenil. Tal vez sea precisa también una mirada más de cerca a la mujer, que con tanta frecuencia encarna la pobreza en nuestro país.

875 familias ceutíes atendidas en 2015

La directora diocesana de Cáritas Cádiz y Ceuta promete una próxima visita a la ciudad, a la vez que expone la labor de la organización en nuestra ciudad. “Debo profundizar en la realidad de Ceuta y en la de nuestros equipos de Cáritas. Sin duda, entre la sociedad ceutí y la gaditana hay una zona común de confluencia respecto a la situación presente de deterioro económico y social y respecto al tipo de ayudas que se nos demandan (básicamente relacionadas con la vivienda y el empleo), pero necesitamos descender con más hondura en las particularidades de las dificultades y desafíos de Ceuta, teniendo muy presentes todas las variables. En el año 2014 el número de familias atendidas en Ceuta por Cáritas  fue de 862, mientras que el año pasado subieron a 875. Todo esto con un número aproximado de 40 personas voluntarias y una trabajadora social contratada.

“No menos importante es la labor de constante seguimiento de la realidad, de reflexión, de sensibilización y de oración. Como decía Madre Teresa de Calcuta, se trata de dimensiones entrelazadas. Nuestro servicio en la caridad es diverso, pero siempre puede identificarse con el objetivo de acoger y acompañar al Otro procurando su cuidado y promoción humana, más allá de lo material, entendiendo que el ser humano es proceso. En ese proceso, por ejemplo, no pocas veces “el que ayuda” se convierte en ayudado, enseñado, dignificado…”

Anuncios

Un pensamiento en ““Creo que la labor de Cáritas en Ceuta debe ser más conocida”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s