La Línea rinde homenaje al Padre Valenzuela en el primer aniversario de su pérdida

La Línea Digital

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El padre Juan Valenzuela durante una Misa

El padre Juan Valenzuela durante una Misa

La jornada de hoy viernes, día 11 de diciembre, viene marcado al cumplirse el primer aniversario de la pérdida de un vecino ilustre, el Padre Valenzuela, a quien se recordará en el paso de los tiempos merced a una plaza que llevará su nombre. De esta forma se reconoce la trayectoria del arcipreste e Hijo Predilecto de la Ciudad.

Así quedará reflejado durante la jornada de hoy en el pleno extraordinario, cuestión que ya adelantó el alcalde de La Línea, Juan Franco.

La Corporación municipal ha celebrado esta mañana un pleno de carácter extraordinario para la modificación de la plaza llamada de “Los Geranios”, ubicada en la barriada de San José, que pasará a denominarse plaza “Padre Juan Valenzuela”.

A solicitud del Partido Popular se solicitó esta distinción de forma reglamentaria a petición de colectivos ciudadanos, tomando como base la trayectoria del Padre Juan Valenzuela como Hijo Predilecto de la ciudad y su extraordinaria labor y entrega a todos los ciudadanos.

El primero en intervenir ha sido Juan Antonio Valle Lima que ha glosado la personalidad de Juan Valenzuela “que destacó tanto por sus actos como por preocuparse de trasladar la palabra de Dios”. Ha resaltado su valentía y el carácter de no ser un linense cualquiera. “Como linense tenía la nota más alta y hay que destacar que se volcó con el barrio de San José, más popularmente conocido como Periáñez, y con sus colores blanquinegros, los de la Balona”.

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La Madre de todos los linenses es ya alcaldesa perpetua de la ciudad

M.Moreno/ Diario Campo de Gibraltar (Grupo ÁREA)

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Fotos: Antonio Cañete

Fotos: Antonio Cañete

La Inmaculada Concepción es, desde esta tarde, alcaldesa perpetua de la ciudad de La Línea después de que, en un pleno extraordinario, fuera ratificada por los grupos municipales que conforman la Corporación, a excepción de Izquierda Unida, cuya concejal, Cefe Peña, decidió abandonar el salón de plenos.

Fue la alcaldesa, Gemma Araujo, la encargada de abanderar el respaldo de este Consistorio a dicho nombramiento  principalmente, según dijo, al importante referente que implica esta devota Imagen para todos los linenses.

Palabras que fueron  corroboradas por el Hermano Mayor de La Inmaculada, Juan Domingo Macías, quién aludió a los lazos históricos y humanos que comparte la Patrona de la ciudad, citando profusamente, las connotaciones que hacen de La Inmaculada, una figura devota de arraigado peso para los linenses. “Los colores celeste y blanco corroboran la devoción de los linenses por la Inmaculada y la influencia que siempre ha tenido en nuestro municipio”, destacó Macías, “en este Templo  que es un referente icónico cultural para este pueblo”, añadió.

Fotos: Antonio Cañete

Fotos: Antonio Cañete

El párroco de San Pedro, el Padre Juan Enrique Sánchez, quiso resaltar, durante su alocución, la nula injerencia entre religión y política en lo que respecta a esta distinción como alcaldesa perpetua porque dijo, “es un título honorífico que desde aquí celebramos”.

Tras las intervenciones, alrededor de las siete y cuarto de la tarde, la Corporación desfiló  bajo maza hasta el santuario de la Inmaculada, acompañada por la Banda de Música Santa Bárbara, en una comitiva que partió de la Casa Consistorial y que transcurrió por calle Doctor Villar, calle Real y llegada a la Iglesia. A partir de ahí, y previo a la santa misa, se leyó el decreto del Obispado en  el que se aceptaba dicho nombramiento además de un pergamino en donde se hace explícita dicha distinción.

Seguidamente, el momento culminante y más esperado: la imposición del bastón como alcaldesa perpetua y la medalla de la ciudad de La Línea a la Inmaculada.

Fotos: Antonio Cañete

Fotos: Antonio Cañete

Como fue acordado   por parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad, tanto el bastón como la medalla se les impuso a un angelito que aparece a los pies de la Virgen, debido a la imposibilidad de que fuera portada por la Inmaculada por ser la talla  de madera. Tras éste, sin duda, uno de los momentos más esperados de  toda la jornada, fue el Obispo de Cádiz y Ceuta, Don Rafael Zornoza, quién dirigiéndose  a la ya alcaldesa perpetua de La Línea, la nombró como la “madre de todos los linenses”.

La Santa Misa fue concelebrada por todos los sacerdotes de la ciudad, junto al Arcipreste, Juan Valenzuela. La Coral Ciudad de La Línea y el coro de la Parroquia de San Bernardo, imprimieron aún más emoción a este significativo día que será guardado en el corazón por parte de la feligresía. El acto también  otorgó a la Inmaculada Peregrina, la Insignia de La Línea. Esta Imagen  de campaña ya era conocida medio siglo antes de que esta ciudad se creara como tal. Ambas, Inmaculada Concepción e Inmaculada Peregrina se miran  frente a frente, bendiciendo a todos los que comparten la fe cristiana.

Los obispos de Cádiz y Gibraltar

Francisco G.Conde/La Voz de Cádiz

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El actual obispo de Gibraltar, Ralph Heskett, junto al arcipreste de La Línea, Juan Valenzuela. Foto: La Línea Digital.

El actual obispo de Gibraltar, Ralph Heskett, junto al arcipreste de La Línea, Juan Valenzuela. Foto: La Línea Digital.

Como es sabido el 4 de agosto de 1704, una escuadra combinada anglo-holandesa al mando de Sir George Rooke tomó la ciudad de Gibraltar, amputación territorial que España sigue sintiendo hasta nuestros días y fue recogida por el Tratado de Utrecht hace ya 300 años.

En este contexto, con un poder político hostil en este municipio que espiritualmente seguía dependiendo de la diócesis de Cádiz, los prelados gaditanos debieron de luchar por mantener su jurisdicción espiritual sobre la Roca.

Ya desde los primeros momentos, ante la pérdida de la ciudad del Peñón, sabemos que nuestro obispo Fray Alonso de Talavera (1696-1714) mandó establecer sacerdotes para una atención espiritual y material de los refugiados en San Roque y Los Barrios, municipios donde se habían refugiado los gibraltareños. La documentación que el Padre Pablo Antón Solé trabajó en el Archivo Diocesano de Cádiz constata este celo espiritual de este prelado gaditano de origen castellano-manchego.

Recordemos que aunque el Tratado de Utrecht firmado el 13 de julio de 1713 concedía a los habitantes de Gibraltar el libre ejercicio de la religión Católica, es importante señalar que si bien en un primer momento los británicos reconocieron la primacía del obispo gaditano sobre los católicos gibraltareños permitiendo incluso la entrada del obispo D. Lorenzo Armengual de la Mota (1714-1730) en abril y octubre de 1717 en el marco de su visita pastoral a su diócesis. Las impresiones del prelado tras trece años de ocupación eran bastante alarmantes.

Al igual que su predecesor Fray Tomás del Valle (1730-1776) se preocupó por sus feligreses de Gibraltar. Entre la documentación que se conserva en la Sección Gibraltar del Archivo Diocesano de Cádiz, encontramos una carta escrita por nuestro prelado al rey Felipe V en la que se quejaba por el desamparo espiritual de los católicos del Peñón, misiva en la que tras culpar de este mal estado a un religioso franciscano de 80 años, expresaba al rey la conveniencia de una visita suya personal a la plaza. La carta, aunque sin fecha, debió ser escrita en torno a 1733, ya que en enero de 1734, José Patiño escribía al nuncio comunicándole que el rey le había mandado gestionar con el ministro de Inglaterra el permiso de la visita del obispo a Gibraltar.

Las autoridades británicas no sólo no admitieron la visita de los sucesivos obispos gaditanos del XVIII, sino que tampoco admitirían a sus vicarios nombrando los gobernadores a clérigos de Mahón (Menorca), violando el Tratado de Utrecht al intentar separar a los católicos gibraltareños de su obediencia al prelado gaditano pretendiendo depender directamente de la Santa Sede.

Por documentación que se conserva en el Archivo Secreto Vaticano y en el Archivo Diocesano de Cádiz, sabemos que los gobernadores británicos comenzaron a traer sacerdotes católicos de Mahón (Menorca), recordemos que también bajo dominio inglés (hasta el tratado de Amiens en 1802), situación que advertida por el comandante general del Campo de Gibraltar D. Joaquín de Mendoza Pacheco fue transmitida a nuestro prelado dominico.

Esta situación se hizo crítica cuando en 1773 el gobernador de Gibraltar Robert Boyd dispuso que no se elegiría vicario de las iglesias del Peñón a eclesiástico que no fuera súbdito del rey de la Gran Bretaña. Esta medida limitó aún más la jurisdicción de los obispos de Cádiz sobre la ciudad del Peñón. Otro documento del Archivo Secreto Vaticano: la Visita Ad Limina Apostolorum del Obispo D. José Escalzo y Miguel (1783- 1790) memoria del estado de la diócesis gaditana al Papa Pío VI (1775-1799) constata el precario estado de la religión católica en el Peñón y la preocupación del obispo gaditano.

En los años sucesivos estas disposiciones más los prolongados periodos bélicos entre España e Inglaterra consolidaron de facto esta separación. Sin embargo, la segregación definitiva llegaría a comienzos de la centuria decimonónica, en 1806.

Al igual que sus antecesores en la mitra, Francisco Javier Utrera, obispo de Cádiz entre 1800 y 1808, intentó hacer valer sus derechos jurisdiccionales sobre los católicos gibraltareños. Con este propósito, en mayo de 1806 escribió al nuncio Monseñor D. Pedro Gravina y Napoli, Arzobispo de Nicea (hermano del famoso marino) solicitando que el nombramiento del vicario de Gibraltar no fuera en contra de su jurisdicción sobre el Peñón, garantizada por los tratados de paz.

Sin embargo, y aún a pesar de todos estos esfuerzos, Gibraltar se separará espiritualmente de la diócesis gaditana con la erección de un Vicariato Apostólico (separado de la diócesis de Cádiz) en ese año 1806. El Papa Pío VII nombraba Vicario General a R.P Isidoro Domínguez. No será hasta el año 1910 en que el Papa San Pío X nombró a Gregory Thompson, Obispo de Gibraltar. En la actualidad es Obispo de Gibraltar S.E. Ralph Heskett, que sucedió en el año 2010 al Obispo Charles Caruana.

La Virgen de la Luz de Tarifa recibe su corona ante la devoción popular

Y.G.T. / Europa Sur

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El obispo, Rafael Zornoza, impone la corona a la patrona de Tarifa.

El obispo, Rafael Zornoza, impone la corona a la patrona de Tarifa.

  • El obispo de Cádiz dirige la ceremonia religiosa y es el encargado de coronar a la patrona y alcaldesa perpetua
  • Unas 3.000 personas asisten al acto litúrgico celebrado en la Alameda

Día grande en Tarifa. Unas 3.000 personas asistieron ayer al rito litúrgico más esperado de los últimos meses, la coronación canónica de la Virgen de la Luz, patrona del municipio.

El acto central de advocación mariana con la imposición de la corona se desarrolló en la céntrica Alameda, acotado por la comisión organizadora y repleto de público que ocupó mucho antes de la hora prevista las más de 800 sillas instaladas para la ocasión. Autoridades políticas como el subdelegado del Gobierno en Cádiz, Javier de Torre, el presidente de la Mancomunidad, Diego González de la Torre, y el alcalde de Los Barrios, Jorge Romero, acompañaron al alcalde de Tarifa, Juan Andrés Gil, y a la Corporación municipal. También asistieron representantes de hermandades de Algeciras, Los Barrios, La Línea, San Roque, Zahara de los Atunes, Barbate, Ceuta, Vejer o Sevilla y autoridades militares como el Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Marcial Vázquez.

El obispo de la diócesis de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, y 30 sacerdotes entre ellos el párroco de San Mateo, Pedro Durán, dirigieron la ceremonia que se desarrolló con gran silencio y respeto en un marco incomparable, la recreación de la fachada del santuario de la Virgen de la Luz.

El obispo resaltó la devoción y la relación de la patrona de Tarifa con el pueblo. “A la Virgen de la Luz la hizo reina el mismo Dios cuando hizo reina a María. La realeza es inseparable de su hijo y de la fe de la iglesia”, señaló Rafael Zornoza en su homilía, quien señaló también que esta corona es de espinas y se convierte en una corona de gloria.

Así mismo, añadió que es un reinado para servir y son muchos los fieles y peregrinos que experimentan su amor cuando se acercan a los pies de la Virgen a implorarle y reciben consuelo y amor. En su mensaje, el obispo de Cádiz trasladó la importancia de la renovación de la fe y la caridad. “Esta misión de la iglesia es la que espera la Virgen de sus hijos y se compromete a cambio a que alcancen la gracia de Dios”, añadió. Finalmente, habló de la importancia de la ” auténtica fraternidad” para un mundo egoísta. “Que seamos testigos de la luz y la reina de Tarifa nos aparte de la confusión y la corrupción”, apostilló.

La homilía continuó salpicada de los cánticos en directo de la Coral de Tarifa que dirigida por Fermín Franco, interpretó cerca de 14 piezas. Entre otra, un himno expresamente compuesto para la ocasión.

A continuación, el hermano mayor de la Hermandad de la Virgen de la Luz, Alfonso Pacheco, ofreció al obispo las coronas de la patrona y el niño Jesús para su bendición. Tras ello, fueron colocadas por el propio obispo.

Tras la misa, Juan Andrés Gil consideró el acto de ayer como el más importante desde que la Virgen fue proclamada patrona en 1.340. El primer edil imploró a la Virgen Coronada “luz para superar la crisis económica y social, traer la esperanza a los parados y desahuciados”. También Pacheco y el párroco de San Mateo, Pedro Duran, aludieron a la Casa Real y su aceptación del Padrinazgo de Honor. En este sentido, el asesor de la Comisión Organizadora, Juan Antonio Patrón, leyó seguidamente a las credenciales remitidas por la Casa Real en la que acepta el título de Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de la Luz.

Para la hermandad “es una distinción que muy pocas imágenes pueden gozar y que, sin duda, servirá para dar mayor realce a una ceremonia en la que la Iglesia concederá a la patrona de Tarifa la mayor distinción que puede otorgar a una imagen”.

La vinculación de la Pontificia y Real Congregación de la Virgen de la Luz con la Casa del Rey se remonta a mediados del siglo XIX, cuando Isabel II, a quien la tradición mantiene que su devoción por la Virgen patrona de Tarifa le fue transmitida por una dama de su corte, la tarifeña María Antonia Toledo y Parra, se encomendó a María Santísima de la Luz para que le permitiera engendrar un hijo varón. La Reina regaló entonces un hermoso manto bordado y toca para la imagen de la Virgen y, en agradecimiento, la hermandad decidió nombrar a la Reina, protectora y hermana mayor honoraria en junio de 1857. Así fue y ese mismo año dio a luz a un niño, el que sería rey de España Alfonso XII.

Al tener noticia del fallecimiento de Isabel II, la hermandad acordó en 1904 elevar al Rey Alfonso XIII su ferviente deseo de que se dignase a suceder en el cargo de hermano mayor honorario a su augusta abuela, cargo que aceptó.

Tras la ceremonia religiosa le siguió un desfile en procesión de la Patrona ya coronada. Antes fue trasladado en parihuelas el Cristo del Consuelo, que presidió la Coronación Canónica de la Virgen en el escenario al ser el Crucificado más antiguo de Tarifa, ya que data del siglo XVI.

Los actos organizados con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen de la Luz continuarán esta semana. Así, para el martes se ha previsto el traslado de la patrona al puerto pesquero donde se celebrará una misa, a partir de las 18:00 horas. El jueves se realizará el mismo acto en el cementerio.